
Mi casa no es el mundo. Recluido en un holograma de soledad hago recuento de caricias, me abstraigo en un repaso de deseos, cortejo a mi tristeza con palabras y miradas de amor colgadas en el tiempo.
Mi vida son cientos de burbujas transparentes volando en un cuarto pequeño, es intimar con un ordenador y un libro grueso que no atina a entender, pese a su título: “El Secreto de la Felicidad”, el secreto de la felicidad. Acaso tampoco él sea un objeto feliz.
En el libro de al lado las sonrisas son claras, cálidas las miradas, una lluvia de vino lustra los adoquines y los perros más golfos le chulean a la luna sus amantes más jóvenes.
La luna de mi cuarto no tiene plata, no tiene llagas; ilumina a sus pies, lámpara etérea de hilos de merengue seco, mi cama. La quiero como a una amante sumisa que adorase la música.
Me gusta sentarme a pensar en un rincón junto a un ficus, muy oscuro, que lo guarda; es mi jardín botánico.
El mundo me parece desde ahí sentado, demasiado simple, demasiado burdo. Y creo que los hombres y las mujeres son sólo eso: hombres y mujeres; creo que la felicidad no impide el odio; creo que la tristeza es muy hermosa....
Le comento a mi compadre el ficus: “mi casa no es el mundo”.
Degusto la tristeza sorbo a sorbo, su color se confunde con el cristal del vaso, discierno en su sabor: la pena de ser hombre, la presencia del tiempo y la melancolía, inmortal, que todos los futuros miman.
Se paran a mi lado varios de mis amigos: Enrique Urquijo, Steven Mark, Dunnery... Los granujas consiguen casi siempre lo que se proponen: me emociono casi siempre al oír su música. Con sus cantos limpios, de tristeza, me demuestran que la felicidad, la verdadera felicidad, no es una patraña inalcanzable. Que a tragos, arriesgándonos a perder un vaso capilar o incluso alguna neurona suicida en el lance, ni siquiera es un lujo.
27 comentarios
Voy a dar el secreto de la felicidad. Gratis. Es muy sencillo de explicar y muy difícil de aplicar. El secreto de la felicidad es:
...querer lo que se tiene, en lugar de tener lo que se quiere
Complementando la encomiable sugerencia de Lansky, añadir que para poder ser feliz es requisito sine qua non predisponer tu voluntad a tales fines. Si te empeñas en querer ser feliz es fácil que lo consigas, si, por contra, te empeñas en sufrir es seguro que lo consigues. Ya que pese a lo que a veces se diga, el sufrimiento requiere un esfuerzo intelectual menor al exigido por la felicidad.
Abrazos!.
El asunto es no caer en un conformismo agobiante, en mantener la sonrisa velazqueña cuando tampoco te apetece... tampoco es que sea muy sano
¿sonrisa velazqueña?
¿Usted ha visto a los enanos de velazquez? ¿Y sus sonrisas?
No jodas Lansky con frases del cartón del happy meal, yo tengo una cuenta en el banco de -127 a día 14 de mes, con una cría y una mujer preñada que mantener, trabajador autónomo con más trabajo del que puedo hacer y más deudas acumuladas de las que puedo pagar. Y no de vicio, sino de pañales, de alquileres, de impuestos y de su putísima madre. La felicidad será querer lo que se tiene, pero cuando ya se tiene lo que hay que tener para poder pisar el freno de la avaricia. Antes es otra cosa.
Tranquilidad, agua caliente, la calidez de la corte que cobijaba los enanos de la corte de Velázquez, por ejemplo. También el amor, la familia, pero sobretodo saber que no les faltará lo básico dentro de cuatro días.
No te jodo, diseñador, pero no tomes tu vida, tus pañales y tus modestas deudas como patrón-oro, o patrón-mierda de la vida de los demás
Ah, y un consejo gratis. Desconozco el itinerario que has seguido navegando hasta llegar aquí, pero, te lo puede confirmar el propietario de este blog, aquí nos tratamos con cariño y repeto; esto es un oasis comparado con lo que hay por la red, así que podrías suprimir lo de frases de cartón, no jodas Lansky y demás perlas de tu forma de interpelar.
Y volviendo al fondo, yo disfruté mucho cambiando pañales a mis hijos cuando eran pequeños, hasta me gustaba el olor de su mierda; de hecho su infancia fue tan fugaz que ni me dio atiempo a paladearla más
Lipstick, los enanos de Velázquez más que sonreir muestran la mueca del que está en manos de otro. Creo
queridos míos,
a 16 días de meternos en febrero, espero estar todavía a tiempo de felicitaros el año. pues eso, feliz año a todos!!
no me paro mucho a pensar en ello, pero muy a la puta diría que el secreto de la felicidad consiste en tener planes. de otra forma, la ausencia de planes me hace infeliz, los enanos de velázquez son muy feos, los jefes son unos cabrones.
me encanta el arranque, bluff: mi casa no es el mundo.
300 besos
Me alegro mucho de verte por aquí. Totalmente de acuerdo en lo de los planes, tener planes, aún más práctico y más tangible que lo de mantener ilusiones. Pero sí, de acuredo, si te quedas sin planes, incluso aunque los hayas pensado para para no compartilos con nadie, estás kaput.
Al que vengo echando en falta es a vanbrugh, al que cada vez que le censuran en otro blog se venga de su Catón particular no apareciendo por el mío. Lo de la pedrada en "ojo de boticario", que el seguramente tendrá a bien en explicarnos. A veces es como un chiquillo este Vanbrugh.
Dile tú algo bonito, Diana Maria, mi cielo.
A Lansky, que por las mañanas, y con todo el dolor de mi corazón, no puedo entrar ya en su blog. En mi curro me lo tienen censurado al bergante.
Por cierto... ¡qué verá la gente en eso de censurar al prójimo que le pone tanto, tantísimo!.
Un estupefacto Julian.
van, corazoncito pedazo de cielo dulzura corregidor de mis amores, dile algo a julián, que no se nos mustie por tus ausencias...
No entiendo que pueden enconrtrar de censurables en mis blogs. No figura la palabra sexo, no cuelgo a Seberg o a Bosé desnudos, no sé, francamente.
No penseis mal de vanbrugh. Tiene rachas, y además está dejando de fumar y no sabe qué hacer con las manos.
A ver, Julián, amigo mío. Voy a empezar por lo más fácil. La pedrada en ojo de boticario lo usó toda la vida mi madre para referirse a un suceso oportuno. Y no porque tuviese nada en contra de los boticarios sino, me imagino, porque si alguien ha de recibir pedradas en los ojos, es mejor que sea el boticario, que tiene a mano el remedio y los conocimientos para aplicarlo. No veo la menor relación entre este significado - que no sé si es el correcto ni el que tú le das -y nada de lo que sobre mí dices. Lo que no es extraño porque, para serte sincero, de todo el párrafo que me dedicas no he entendido nada, salvo la conclusión de que soy como un chiquillo. No te digo que no sea verdad, pero se me ha escapado un poco el proceso ¿lógico? por el que llegas a ella.
No recuerdo haber sido censurado en ningun blog, últimamente. Se me ocurre ahora, según te escribo, que quizás te refieras a un comentario mío que aparece como "suprimido por el autor" en el blog de Malherido. Bien, no hay tal censura. "El autor" que lo ha suprimido es el del comentario, no el del blog; es decir, yo mismo (cuando tienes una cuenta en blogspot, como yo, y comentas en otro blog de blogspot, tienes la posibilidad de borrar tu propio comentario después de hacerlo). Como lo mandé dos veces y salió repetido, borré el segundo. Juan no suele borrar a nadie y cuando lo hace lo dice. Y yo no suelo decirle a Juan cosas que desee borrar.
Pero aunque así no fuera, y Juan u otro cualquiera censurara mis comentarios, ¿por qué habría yo de vengarme ausentándome de este blog del que ya he dicho muchas veces y vuelvo gustoso a decir que es para mí como un segundo hogar? Y, sobre todo, ¿por qué piensas tú que lo haría? ¿He hecho algo parecido alguna otra vez?
Ya lo he explicado otras veces, pero vuelvo a hacerlo: no creo que mis comentarios tengan mucho valor, pero el poco que puedan tener les viene fundamentalmente de ser sinceros y espontáneos. Nunca comento si no creo tener algo que decir, y solo lo hago para decir, como mejor me salga, lo que pienso. Si aún así digo tantas tonterías, imagínate las que diría si comentara por obligación, para cumplir con la cuota o para que no me pusieras falta.
Lo cual quiere decir que, si me tiro, como parece por tus inquietudes que ha pasado ahora, una temporada sin decir nada, no pasa nada. Solo que no se me ocurre nada que decir. No te inquietes. No estoy enfadado, no ha dejado de interesarme lo que escribes, no me estoy vengando de ningún catón por Bluff interpuesto. Nada de todo eso, querido muchacho. Los bloggers deberíais tratar de controlar vuestar extrema susceptibilidad y vulnerabilidad. Ninguno de nuestros blogs es el centro del mundo, ni para bien ni para mal. Tampoco Júbilo Matinal, por cierto, por el que me dicen, y constato, que tampoco es que tú prodigues tus comentarios, sin que nadie saque de ello extrañas consecuencias.
Un abrazo, chaval, y no te enfades conmigo que no lo merezco, creo.
Ya está hecho, d.m. No sé si ha sido suficientemente bonito, pero es lo que hay, no doy para más. Alegría de verte. Gracias por tu respuesta y por el twister, o como se llame, con el que me río un montón.
Vuelve a fumar, Vanbrugh. La Phillip Morris y yo te lo pedimos humidelmente
¿estás dejando de fumar, vanbri? ánimo, aunque dejarlo es un poco hortera... creo que hemos dejado tranquilo a bluff con tu explicación :-) . un besazo
Vale, lo siento. Ya se me irá pasando. De momento me importan más mi estómago, mis pulmones y mi sistema circulatorio que mis modales, de modo que no, no volveré a fumar (dos semanas llevo, d.m. Con el año nuevo, qué horterada), pero trataré de atemperar mi humor. En cualquier caso si las formas eran mejorables, el fondo era correcto.
Lo que ocurre, Vanbrugh, es que al hablar de ideas -que no de hechos- el fondo puede casi siempre ser cuestionable, mientras que, por contra, la corrección de las formas es la que, en principio, no admite demasiados matices.
Y así, a mi juicio, sus formas son las correctas casi el 100% de las veces pero, sin embargo, sus ideas, son más que cuestionables en casi un 2% de los casos.
Mi casa no es el mundo, es genial esta frase.
"Mi patria son mis zapatos" (El último de la fila) me parece mejor
O como proclama el gran Marvin Gaye:
"everywhere I left my hat it's my home"
cuando en los USA los hombres acostumbraban a llevar puesto casi siempre sombrero.
No quiero arrimar el ascua a sardina alguna, pero el "mi reino no es de este mundo", pronunciado hace cosa de dos mil años, no deja de ser un ilustre precedente.
Caray, Vanbrugh, pero para poder uno atreverse a decir eso hay que ser justo el que lo dijo. Cualquier simple mortal al que se le ocurriera tamaña fantasmada pasaría por ser un fatuo, un gilipollas integral. ¿O no?.
No. Puede ser, - y creo que incluso en el caso de quien efectivamente lo dijo hace dos mil años no andaba lejos de ser eso, precisamente - una forma metafórica, bastante eficaz y bastante poética, en mi opinión, de decir que los intereses, los criterios y los principios por los que uno se mueve y que a uno le importan no tienen nada que ver con los que imperan en el mundo tal y como es y mueven a la parte más influyente de la gente. "Mi reino no es de este mundo". Se dijo en arameo, se tradujo al griego, al latín y a las lenguas modernas hace unos cuantos siglos. Pero no es muy distinto de "mi rollo no es el que aquí mola" o "mi forma de vivir no es la que aprobaría Bush".
Y no, no me parece que haya que ser fatuo ni gilipollas integral para hacer una afirmación de este género. A menos que haya que ser fatuo y gilipollas integral para decidir pensar por uno mismo, mantener los propios principios y atenerse a los propios criterios.
No olvides que quien dijo eso hace dos mil años ERA un simple mortal. Incluso los que creemos que era, ADEMÁS, algo más, no dejamos de creer que era un hombre, como todos los hombres, y que todo lo que hizo lo hizo para dejar claro lo que, en su opinión - y en la de su Padre - podía y debía hacer un simple mortal.
"Mi reino no es de este mundo" me resulta equivalente a la famosa sentencia griega de "la insensatez de la multitud", o como decía Nieztsche: "¿Cómo se consigue que una gran masa de gente haga cosas que los individuos no harían jamás por separado?" O sea, comparto la interpretación de Vanbrugh...
Pero no. Los evangelios fueron escritos mucho tiempo después de la vida de Jesús y por gente que no le conocieron. "Mi reino no es de este mundo" es un "slogan" acuñado por alguien que hacía proselitismo cristiano, pero probablemente no por el Mesias, que no conoció el cristianismo, pobre.
Por cierto, lo católicos del rito maronita siguen orando en la lengua de Jesús, el arameo.
Los evangelios, en cambio, se escribieron originalmente en griego: el "inglés" de la época, o sea, la lengua culta de intercambio global.
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